domingo, 15 de julio de 2018

CONCLUSIONES DEL V CONGRESO AMERICANO MISIONERO (CAM)




Presentamos  las Conclusiones del Congreso Misionero redactadas por la Comisión Teológica y que se han leído el 14 de julio antes de la Misa de Clausura en la Plaza de Cristo Redentor en Santa Cruz.


PRIMERAS CONCLUSIONES DEL V CONGRESO AMERICANO MISIONERO EN SANTA CRUZ (BOLIVIA 2018)
 
1. Con el gran impulso misionero del Papa Francisco la Iglesia Católica en América ha celebrado su V Congreso Americano Misionero (V CAM) en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) del 10 al 14 de julio de 2018. Con el lema “América en Misión: El Evangelio es alegría” se ha llevado a cabo esta asamblea  extraordinaria en la que se espera fortalecer el sentido misionero de toda la Iglesia Católica y encontrar vías de renovación y de conversión misionera de la misma en América. 

La Comisión Teológica del mismo preparó los contenidos de este Congreso a lo largo de cinco años, durante los cuales se han celebrado dos Simposios Internacionales, en Puerto Rico (2015) y en Uruguay (2016) respectivamente, así como otros muchos Congresos nacionales misioneros en cada país o jurisdicción eclesiástica de todo el continente de América. De aquellos dos Simposios internacionales se han publicado sendos libros en torno a los ejes temáticos del Congreso, que han sido los siguientes: El Evangelio, la alegría, la comunión y la reconciliación, la misión y el profetismo.
  1. 2. La realización del V CAM ha sido sin duda un momento de gracia para la Iglesia en América, a través del cual se puede avivar la misionariedad de toda la comunidad católica para hacerse presente en todas las realidades del mundo con la fuerza transformadora y con la alegría del Evangelio, que nos impulsa a trabajar abriendo vías de comunión y de reconciliación en los ámbitos sociales y políticos, interreligiosos y eclesiales. Con sentido misionero y evangelizador y con audacia profética, este Congreso va a fomentar a partir de ahora cambios en las actividades y en las estructuras eclesiales, de modo que esta Iglesia “en salida” responda con fidelidad a Dios en su misión abierta “Ad Gentes”, especialmente a los pobres y a los descartados, a los que no conocen ni a Cristo ni los valores que emanan del Evangelio de la Alegría.

  2. 3. Siguiendo la orientación marcada por el Concilio Vaticano II, desde la Gaudium et Spes y con el decreto Ad Gentes, y la Conferencia de Aparecida del CELAM, la Iglesia se muestra esencialmente misionera cuando se abre a los desafíos del mundo contemporáneo para buscar las respuestas adecuadas desde el Evangelio y la Palabra de Dios. Somos conscientes de los grandes cambios rápidos y profundos que zarandean las culturas y las sociedades de esta época posmoderna, que, sometida y encandilada por las nuevas tecnologías, sigue sin resolver eficazmente problemas enquistados del hombre y del mundo. Entre estos retos nuestra Iglesia está preocupada especialmente por los siguientes grandes fenómenos de nuestro continente: La crisis de la familia con todos sus problemas derivados, el desprecio y la violencia contra la vida y la dignidad  humana, la vulneración de los derechos humanos, el dominio económico de unos pocos que genera desempleo y pobreza, el panorama de injusticia y de falta de solidaridad que deja tras de sí el ser humano en la época del secularismo, la necesidad de cuidar a la Hermana  Madre Tierra, la preocupante situación de desigualdad y de violencia a que está sometida la mujer, las migraciones, la población indígena, los aspectos sombríos de la misma Iglesia, golpeada sobre todo por los escándalos de la pederastia, el descenso de las vocaciones sacerdotales, la modernidad débil y relativista así como la negatividad y la inmoralidad inherentes a dicha modernidad.

  3. 4. La consideración de todos estos puntos con sus correspondientes orientaciones desde la fe cristiana han sido ampliamente tratados en las fases previas del Congreso, sobre todo, en los Simposios Internacionales y los Congresos nacionales misioneros ya mencionados. A partir de todos esos trabajos y publicaciones la Conferencia Episcopal de Bolivia y las Obras Misionales Pontificias elaboraron el Instrumentum Laboris del V CAM que ha servido de base para los trabajos de las comunidades cristianas católicas que viven su sentido misionero en toda América. El sondeo llevado a cabo en América recoge las aportaciones de los miembros activos de las iglesias con una muestra representativa de casi diez mil encuestas, con la cual se ha desarrollado una metodología de participación activa y plural de toda la Iglesia en los países de América.

  4. 5. Partiendo de todos estos datos previos a este evento continental, el Congreso ha reunido todos los delegados de cada país. Una organización admirablemente eclesial dado acogida a todos ellos, que han sido hospedados en familias de todas las parroquias de Santa Cruz. El Congreso ha sido presidido por Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, y dirigido por Mons. Eugenio Scarpellini, coordinador del mismo y director de las OMP Bolivia. Hemos vivido cinco días intensos de actividades diversas que han ocupado la atención de todos los participantes. Entre estos se encuentran S. E. el Cardenal Fernando Filoni, delegado especial del Papa Francisco para el V CAM, S. E. el Cardenal boliviano Toribio Ticona, Mons. Giovanni Pietro Dal Toso, Presidente Internacional de las OMP, la hermana Roberta Tremarelli, Secretaria General de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera, todas las delegaciones americanas de las Obras Misionales Pontificias, la Conferencia Episcopal de Bolivia en pleno, un gran número de Obispos de América y de otros países, sacerdotes, personal religioso y una multitud de laicos. En total 3177 participantes inscritos. Entre voluntarios acogedores de los misioneros y familias cruceñas que los han recibido en sus casas hay 3830 personas. Todo un despliegue enorme de ilusión y de servicio, de entrega y de alegría. Por la mañana se han celebrado seis sesiones. Además de la sesión de inauguración, ha habido cinco magnas ponencias sobre los temas del Congreso, y cada día por la tarde se han celebrado  doce talleres, cuatro conversatorios y cinco subasambleas, en las que se han debatido las cuestiones planteadas por la mañana.

  5. 6. Las brillantes, profundas e iluminadoras conferencias que han tenido lugar han sido las siguientes: La primera, “La alegría Apasionante del Evangelio”,  a cargo de Mons. Guido Charbonneau (Honduras), la segunda, “Anunciar el Evangelio al mundo de hoy” a cargo de Mons. Santiago Silva (Chile), la tercera, “Discípulos testigos de la comunión y de la reconciliación” a cargo del P. Sergio Montes, S.J. (Bolivia), la cuarta, “Misión Profética de la Iglesia hoy” a cargo de Mons. Luis A. Castro (Colombia), y la quinta, “Misión Ad gentes en América y desde América”, por Mons. Vittorino Girardi (Costa Rica).

A continuación pasamos a exponer las principales conclusiones que emanan de toda esta rica reflexión que ha ocupado nuestra atención y nuestras actividades durante estos días. En las mismas recogemos sobre todo las propuestas de líneas de acción para la renovación misionera de la Iglesia en América


PROPUESTAS DE CONVERSIÓN MISIONERA PARA LA IGLESIA EN AMÉRICA:


Educar en la alegría del Resucitado y de las Bienaventuranzas
7. Es preciso potenciar al máximo entre los servidores de la Palabra de Dios, el conocimiento y la profundización en el misterio central de la fe cristiana, que es el Misterio Pascual de la muerte y resurrección de Jesús y compartir sistemáticamente con nuestro Pueblo de Dios la preeminencia  del mensaje de las Bienaventuranzas (IL 236-259), que constituyen la verdadera antología del Evangelio y que resumen la alegría de todo el mensaje cristiano y de los valores del Reino de Dios y su justicia, fomentando la opción preferencial por los pobres y la creación de espacios de atención a los que sufren y a los excluidos.

Salir a las periferias del mundo para ir al encuentro de los “otros”
8. Es preciso fomentar espacios de diálogo y de alegría en nuestras comunidades e ir a las periferias del dolor, de la marginación y de la pobreza. Crear medios, métodos e instrumentos para ir a los alejados de la fe y transmitirles la alegría del Evangelio con un corazón abierto a la universalidad, especialmente en medio del sufrimiento. Avivar el sentido Ad Gentes e ir con la alegría del Evangelio al encuentro de las culturas y de la cultura, de la diversidad cultural de nuestros pueblos y del crecimiento cultural de nuestras gentes, con una atención particular al mundo indígena, a los sectores de población de los inmigrantes, de todas las víctimas de la violencia y de la droga. Hacerse presente con los valores del Evangelio en los ambientes culturales y generadores de cultura, en las universidades e instituciones educativas, así como en los medios de comunicación y en las redes sociales de comunicación.

Fomentar el conocimiento de la Biblia y de los Evangelios
9. Se propone promover el conocimiento de la Biblia y especialmente de los Evangelios como fuente de renovación cultural, de encuentro entre culturas y pueblos y como camino de paz entre las diversas religiones, y buscar un espacio público, abierto y plural desde el punto de vista teológico en la Universidad pública de los países de América (IL 267-270). Asimismo se propone crear escuelas interparroquiales misioneras para fomentar sistemáticamente el conocimiento y la difusión de la Biblia como Palabra viva y permanente de Dios que regenera la vida. También se deben instaurar catequesis bíblicas en los instersticios de las catequesis sacramentales.

Promover las Comunidades de vida Misionera
10. Se propone promover y apoyar al máximo las Comunidades de Vida Misionera, desde las Comunidades Eclesiales de Base como desde otras formas de vida comunitaria eclesial y de movimientos eclesiales, como forma concreta de vivir la dimensión misionera de la Iglesia, inmersa en el mundo y en las realidades humanas, sociales y políticas con el método de la Revisión de Vida, con sus tres pasos fundamentales (Ver, Juzgar y Actuar), como instrumento de análisis y de transformación personal, eclesial y social desde la fuerza del Espíritu (IL 274).

Promover la comunión de bienes en la Iglesia y con los pobres

11. Asimismo crear, fomentar y desarrollar la institución de Cáritas en todas las comunidades cristianas parroquiales y no parroquiales, con el fin de hacerse presente desde la práctica de la caridad y de todas las obras de misericordia de manera organizada y estructurada ante las necesidades materiales y sociales de nuestra población, especialmente entre los más pobres y necesitados, tanto de cerca como de lejos (IL 275). De este modo se desarrolla la estructura fundamental de la Iglesia para gestionar la comunión de bienes en la Iglesia y con los más pobres y necesitados. Y concretamente se debe apoyar la propuesta emblemática de la institución de la Koinonía Eucarística con los Pobres, para compartir con ellos, con criterio evangélico y evangelizador y con el carácter universal de Ad Gentes, las aportaciones de cada Eucaristía.

Promover la Reconciliación en todos los ámbitos de la vida

12. En primer lugar hay que fomentar el sacramento del perdón y de la misericordia de Dios así como promover, cuidar y atender la Reconciliación en el ámbito familiar desde nuestras comunidades y parroquias (IL 280-289). Es urgente educar para la reflexión, la escucha, la valoración mutua, el respeto, la comunicación y el encuentro, el amor, el perdón, el olvido, la alegría sana, la felicidad compartida, la serenidad, la lucidez, la armonía. Asimismo hay que promover el diálogo entre las religiones orientado a la Reconciliación y la Iglesia debe ayudar a que todos los actores sociales y políticos participen activamente en los procesos de reconciliación. Sobre todo, se debe consolidar la opción por los pobres como vía de Reconciliación, y, no en último lugar, la reconciliación ecológica en favor de la creación de Dios, cuidando con responsabilidad nuestra Casa Común, la “Hermana, Madre Tierra” (IL 280-289).

Fomentar la conciencia de la misión profética y liberadora en todos los ámbitos sociales
13. Hay que despertar y alimentar la conciencia de la misionariedad de la Iglesia, cultivando la dinámica vocacional de la Iglesia y de sus miembros en el servicio al mundo entero. Asimismo hay que elaborar desde conferencias episcopales un proyecto misionero, que debe impregnar los planes pastorales y renovar nuestras estructuras de evangelización, haciéndonos caminar hacia la misión Ad Gentes, especialmente orientada a todos los ámbitos donde no se conoce a Cristo o no se viven los valores del Evangelio, particularmente las comunidades indígenas y los sectores de población dedicados a la gestión económica, empresarial, social y política de nuestras sociedades. Y hay que hacer también un esfuerzo intenso de conexión con la vida real de la gente, asumiendo y promoviendo la Lectura Creyente de la Realidad como metodología excelente del diálogo con el mundo y de la comunicación del Evangelio, haciéndose presentes en los diversos ambientes con los medios adecuados y saliendo a las periferias existenciales y geográficas del mundo para ir al encuentro de los alejados (IL 290-95). Asimismo se apoya la creación del Observatorio Eclesial Americano de los Derechos Humanos con el objetivo de realizar informes de carácter profético acerca de las situaciones de exclusión, marginación, opresión, injusticia, corrupción y extorsión de los derechos humanos, sociales, políticos y económicos en todos los países de América.
congreso americano misionero en Bolivia

La evangelización de la familia como clave cristiana de la transformación social y cultural

14. Trabajar en un diseño específico de atención a la institución de la familia y a los problemas familiares desde la Iglesia. A imagen de la familia trinitaria y de la familia de Nazaret las familias cristianas deben ser comunidades domésticas de vida y de amor auténticamente cristiano. Para ello es preciso trabajar en el campo educativo y catequético en la formación de los jóvenes para que experimenten la vivencia madura del amor como entrega total al otro. Es necesario trabajar sistemáticamente en la atención eclesial desde las parroquias a los problemas de las parejas, antes, en y después del matrimonio. Es urgente consolidar el respeto a la dignidad de la persona en el marco familiar para que ningún miembro de la familia sea maltratado, particularmente las mujeres y los niños. Es también urgente educar en el respeto a la vida como un don de Dios desde el primer momento de la concepción hasta la muerte natural. Es apremiante asimismo educar a los jóvenes desde las familias y desde las parroquias en el sentido y en el valor cristiano de la sexualidad.

Potenciar una Iglesia misionera más ministerial y laical

15. Potenciar el desarrollo de una “Iglesia en salida” que vaya rompiendo los moldes de una Iglesia demasiado Clerical y abra caminos firmes y decididos hacia una Iglesia más Ministerial y con participación laical que pone su mirada en Cristo y en los hermanos necesitados, desorientados y en los no creyentes. Potenciar una Iglesia en la que los laicos asuman su gran responsabilidad testimonial y misionera orientada desde la alegría del Evangelio al servicio a los otros, a los que sufren y a los pobres. En esta línea se apoya la propuesta también emblemática de la creación de un ministerio reconocido, laical y femenino, mediante el cual se reconoce a la mujer su extraordinario servicio a la evangelización como una realidad viva y se institucionaliza una participación estructurada en la misionariedad de la Iglesia de nuestro tiempo. Se había propuesto el nombre del “ginacolitado” puesto que el acolitado es un término eclesial vigente para un ministerio laical, pero eso queda como tema abierto a su estudio, análisis y profundización.

Promover y cuidar las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa

16. Es preciso promover y cuidar las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa como formas de vida netamente evangelizadora y profética en el mundo actual. Para ello hay que elaborar proyectos de formación en los seminarios y en los institutos religiosos en los que la entrega misionera para vivir la radicalidad del envío de Cristo muerto y Resucitado sea presentada, cuidada y desarrollada con entusiasmo, con ilusión y con la inmensa alegría del Espíritu de las Bienaventuranzas.

Celebrar la fe y la religiosidad popular en clave misionera

17. Hay que cuidar mucho todas las celebraciones de la Eucaristía, cumbre y fuente de nuestra vocación cristiana, y de los sacramentos, y prepararlas con esmero, extremar la acogida, potenciar los gestos y signos, cuidar el lenguaje, la homilía, los cantos, la música, las moniciones, de manera que conecten mejor con la sensibilidad, preocupaciones e inquietudes del hombre de hoy (IL 260-266). Especialmente hay que cuidar mucho más la preparación y celebración del sacramento del Perdón y de la reconciliación. Hay que atender con esmero los demás sacramentos, como el Bautismo, el Matrimonio, la Unción de los enfermos, sin descuidar la importancia enorme de los funerales. Asimismo se debe depurar y orientar según el Evangelio la rica religiosidad popular y la devoción a la Virgen María de nuestros pueblos.
Padre Pepe Cervantes, como parte de la Comisión Teológica,
 lee las conclusiones del V Cam Bolivia




FUENTE: infodecom.net

ARRANCA EN COLOMBIA EL XIV ENCUENTRO CONTINENTAL DE LA PASTORAL AFROAMERICANA Y CARIBEÑA


El Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña (EPA) se lleva a cabo en la ciudad de Cali, Colombia, del 15 al 19 de julio de 2018, iluminado por el lema “Nuestra espiritualidad, fuerza transformadora de la realidad”, con la participación de más de 300 representantes de 18 países del continente americano, entre obispos, sacerdotes, religiosos y laicos.

 El EPA es organizado por la Arquidiócesis de Cali, el Departamento de Cultura y Educación del CELAM y el Secretariado de Pastoral Afroamericano y Caribeño (SEPAC). Mons. Darío de Jesús Monsalve, arzobispo de Cali, da la bienvenida a todos los participantes del encuentro: “bienvenidos todos al XIV Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña, Cali es la casa continental de las poblaciones negras y aquí los acogemos con el amor de Cristo”.

El tema central tratará de la espiritualidad cristiana afroamericana y caribeña y los desafíos del siglo XXI, pues “tiene todo que ver con los orígenes del Pueblo afro, el recorrido histórico de la Pastoral Afro en el continente, los desafíos de ser negro hoy, como también el camino eclesial que nos invita a reflexionar sobre el ethos cultural afro-amerindio como tierra del primer encuentro del cristianismo con las culturas milenarias del continente que con el pasar de los siglos se volvió mestizo”, dicen los organizadores.

El encuentro comenzará este domingo por la mañana con la procesión y misa inculturada de inauguración en la Catedral de Cali y, por la tarde, se llevará a cabo el acto inaugural en las instalaciones de la Universidad San Buenaventura.

Según el P. Venanzio Mwangi, misionero de la Consolata, uno de los organizadores del EPA, “la dinámica del encuentro contempla tres dimensiones: encuentro, celebración y reflexión. Que nos encontremos como pueblo negro desde los diferentes países; que celebremos desde nuestra espiritualidad en los diferentes momentos litúrgicos demostrando nuestra negritud; y que reflexionemos intensamente los cuatro temas concretos del EPA: el Decenio Internacional para los Afrodescendentes de la ONU, la Espiritualidad Cristiana Afroamericana, el Magisterio de la Iglesia y su compromiso con la Pastoral Afro, y una reflexión particular sobre las Religiones Afroamericanas”.

Los EPAs se realizan desde 1980, generalmente cada tres años, con la finalidad de intercambiar experiencias pastorales, realizar encuentros de unidad y fe de los agentes de Pastoral Afro, y reflexionar la realidad cambiante del pueblo negro en la Iglesia y en la sociedad, proponiendo una evangelización en la que ellos sean sujetos y no solamente destinatarios, y que valoren la identidad cultural y las espiritualidades afro descendiente.

Encuentre la programación completa y las informaciones detalladas del XIV EPA ingresando a www.pastoralafrocali.org
Fuente: P. Julio Caldeira, imc (Revista Dimensión Misionera)


martes, 3 de julio de 2018

EL ¡EPA! YA LLEGÓ A CALI

“Nuestra Espiritualidad, fuerza transformadora de la realidad” será el lema que una y otra vez se pronunciará al celebrarse el XIV Encuentro de Pastoral Afroamericana y Caribeña (EPA) del 15 al 19 de julio de 2018 en Cali, Colombia.


EVANGELIZACIÓN Y PROMOCIÓN HUMANA INTEGRAL


Estamos de fiesta y nuestra arquidiócesis de Cali se viste de gala, gracias al camino de evangelización y promoción humana integral que la Iglesia Católica viene realizando con el pueblo afrodescendiente.

Desde sus comienzos, monseñor Isaías Duarte Cancino expresaba claramente “La necesidad de fortalecer y apoyar la Pastoral Afrocolombiana en a Arquidiócesis de Cali, para lograr un pastoral que atienda la evangelización de las negritudes, que promueva sus calores culturales en una auténtica línea evangélica con proyección en las parroquias y los diversos sectores; una pastoral evangelizadora que leve a las negritudes a un conocimiento y seguimiento profundo de Jesucristo; una pastoral de profunda comunión con la Iglesia en la persona del Obispos”. (Decreto, constitución Pastoral Afro Cali 2001).

Luego diría San Juan Pablo II en la asación del V centenario de la evangelización de nuevo mundo: “Gracias a redención de Cristo, amados hermanas y hermanos afroamericanos, todos los hombres hemos pasado de las tinieblas a la luz, de ser [no-mi-pueblo] a llamarnos [hijos - de - Dios - vivo]… en efecto, la fe supera las diferencias entre los hombres y da vida a un pueblo nuevo que es el pueblo de los hijos de Dios. Sin embargo, aun superando las diferencias en la común condición de cristianos, la fe no las destruye sino que las respeta y dignifica”.

Gracias a Dios, que por medio de este mandato, igual que el apoyo y compromiso incondicional de toda nuestra arquidiócesis, hoy contamos con un camino que ha hecho del pueblo afro una fuerza más para la nueva evangelización desde la inculturación aportado a la construcción de una Iglesia con rostro propio.

Por este motivo es clara la invitación que hace nuestro señor Arzobispo, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía en su oración por la pastoral afro cuando dice: “Envíanos tu Espíritu, para que acojamos la Pastoral Afroamericana y Caribeña como un don. Abre nuestros ojos, nuestros corazones y nuestros oídos, Señor, para que al lado de estos pueblos y sus realidades, podamos escuchar su clamor de amor y justicia, como lo hicieron los africanos del Antiguo Testamento; la Cananea, el cireneo, el eunuco etíope y todos los primeros cristianos del continente madre” (Ref. Oración para el XIV EPA).

DESARROLLO DEL XIV EPA


Como lo expresábamos en la edición anterior, es de esperar que el XIV EPA impulse de manera particular la acción evangelizadora de la Iglesia desde el pueblo negro no solo en Colombia sino en todo el continente. Por este motivo durante los próximos días desarrollaremos la siguiente agenda:

Sábado 14 de julio de 2018: (Participación restringida).
Encuentro de obispos provenientes de distintos países sobre la Pastoral Afro.

Domingo 15 de julio de 2018: (Participación abierta).
Eucaristía Afro para la inauguración del XIV EPA a las 12:00pm en la catedral de Cali. Preside nuestro señor arzobispo, Mons. Darío de Jesús Monsalve medía en compañía de varios obispos, decenas de sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral afro provenientes de varios países del continente.

Habrá una procesión comenzando a las 10:00 am desde la biblioteca departamental hasta la catedral. A esta gran procesión estamos todos invitados para representar a Colombia entre tantos otros países y por ser anfitriones. Tres símbolos importantes durante la procesión serán; la cruz emblemática del XIV EPA y las Imágenes de Nuestra Señora del Carmen y San Martín de Porres.  A las 3:00pm seguirán los actos protocolarios en la Universidad San Buenaventura de Cali. 

Lunes 16 de julio de 2018: (Participación restringida).
Intercambio entre los distintos países de forma creativa sobre el tema a desarrollar durante el XIV EPA para luego cerrar con la primera conferencia titulado: “Análisis de coyuntura de la situación del pueblo afro en actualidad dentro del Marco del Decenio internacional para los Afrodescendientes”.

Martes 17 de julio de 2018: (Participación restringida).
Conferencia 2: Dialogo entre las raíces espirituales afromaericanas y la espiritualidad cristiana/ Diálogo interreligioso.

Conferencia 3: Pastoral Afroamericana y Caribeña desde el Magisterio de la Iglesia: Historial de los EPAs.

Conferencia 4: Teología y Vivencia espiritual de las religiones afroamericanas y caribeñas.

(Participación abierta).
A las 6:00pm, habrá Eucaristía afro de manera paralela con nuestros invitados   en las distintas zonas de nuestra Arquidiócesis. A saber; Parroquia Nuestra Señora del Rosario en Jamundí, Parroquia Nuestra Señora de Aguablanca en el oriente de Cali y Parroquia Nuestro Señor del Buen Consuelo en Yumbo.

Miércoles 18 de julio de 2018: (Participación restringida).
Mesas de trabajo por ejes temáticos.

Jueves 19 de julio de 2018: (Participación abierta).
Peregrinación al milagroso de Buga y Clausura del XIV EPA. Extendemos la invitación a todos los interesados para que juntos hagamos este peregrinar en acción de gracias por este gran acontecimiento en nuestra Arquidiócesis. 

Viernes y sábado, 20 y 21 de julio de 2018: (Participación restringida).
Encuentro de comunidades religiosos comprometidos con la pastoral afro en el continente.



Pbro. Venanzio Mwangi Munyiri IMC.
Delegado Arquidiocesano, Pastoral Afro Cali y
Coordinador del Secretariado de Pastoral Afroamericana y Caribeña.

lunes, 2 de julio de 2018

XV ASAMBLEA NACIONAL LMC

Con el lema ‘Vida comunitaria, amor como en familia’, 33 Laicos Misioneros de la Consolata (LMC) de las diferentes comunidades de Colombia y Ecuador se reunieron en Medellín del 30 de junio al 2 de julio para evaluar su caminar misionero, compartir y elegir nuevo grupo coordinador.


FORMACIÓN Y EXPERIENCIAS MISIONERAS
A la luz de la Palabra se reflexionó sobre la vida comunitaria y el llamado a la santidad, basándose en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Gaudete et Exsultate” (Alégrense y Regocíjense). El P. Salvador Medina IMC, en su ponencia, extendió el salir de sí mismo como prioridad en el camino misionero, la importancia de la comunicación, en donde el verdadero diálogo debe tener elementos de gratuidad, y la reciprocidad para vivir en armonía dentro de nuestra Familia Consolata.
El P. Alonso Álvarez compartió sobre la vida comunitaria a la luz del beato José Allamano, resaltando el valor de vivir en convergencias, saliendo de sí y buscando alternativas para llegar a los demás con el espíritu trinitario.
Algunos laicos misioneros compartieron sus experiencias de misión en diferentes lugares: Luciela, Juan, Flor Marina y Pedro hablaron del proyecto “Finca del Niño” (San Vicente del Caguán) y su continuidad para el 2019; Beatriz compartió sobre el trabajo misionero que realiza en San Vicente del Caguán; Rocío explicó el trabajo en Puerto Ospina y los desafíos vividos allí; y Danmari compartió sobre la misión en Sucumbíos acompañando la Pastoral Indígena.
NUEVO GRUPO COORDINADOR Y COMPROMISO LAICAL
Durante la Asamblea el grupo coordinador hizo un balance de las acciones realizadas de 2015 a 2018 y se conformó el nuevo grupo coordinador, dejando a la comunidad de Cali encargada de llevar el camino de los laicos por los próximos tres años (2018-2021), y se postularon los diferentes comités que apoyan este trabajo, quedando integrado de la siguiente manera: Germán Angulo (Coordinador Nacional), Ferney Carabalí (Animador) y Holmer García (Secretaria Tesorería); Comité Animación (Gabriel Arcángel, Rosa Lancheros y Eliza Rodriguez); Comité Comunicación (Diana Benítez y Mónica Quintero); Comité económico (Fabiola Ramirez y Ana María Plata).
El encuentro finalizó con la Eucaristía de acción de gracias por los 15 años de caminar misionero como LMC y por Eliza Rodriguez, Mariluz Ballesteros y Serafín Hernández quienes hicieron su compromiso laical.
Por Diana Benítez LMC

martes, 26 de junio de 2018

FORMACIÓN DE ANIMADORES INDÍGENAS Y MISIONEROS DE LA CUENCA DEL RÍO PUTUMAYO

Del 21 al 25 de junio estuvieron reunidos en Puerto Leguízamo, Putumayo, sesenta animadores y animadoras provenientes de 36 comunidades indígenas de la cuenca del río Putumayo, para la Escuela Semestral de Formación.



En el territorio amazónico de Puerto Leguízamo, en el Putumayo colombiano, se desarrolló la Escuela Semestral de Formación de Animadores, Animadoras y Misioneros con pensamiento y corazón amazónicos, tri-fronterizos y en diálogo intercultural. Los participantes son provenientes de los Vicariatos de San Miguel de Sucumbíos (Ecuador), San José del Amazonas (Perú) y Puerto Leguízamo-Solano (Colombia), que en los últimos tres años realizan un camino conjunto de formación de las comunidades indígenas, estimulando para que haya uno o dos animadores que acompañen la experiencia de fe y los procesos comunitarios del sector.

Según el padre Fernando Flórez, misionero en Soplín Vargas (Perú), los participantes se reunieron esta vez “para ‘sentipensar’ en torno al tema familia, comunidad y liderazgo, sabiendo que somos territorio, somos  pobladores y somos cuidadores, evidenciando la preocupación de la Iglesia encarnada en el Sínodo que ya se viene gestando desde este gran territorio llamado Amazonía”.
Mons. Joaquín Pinzón, vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, destaca el camino que se viene haciendo entre los animadores, animadoras y misioneros para formar líderes locales: “Los animadores y animadoras están haciendo un camino de crecimiento, fortaleciendo su fe y adquiriendo herramientas para ejercer su liderazgo en las comunidades. En los dos últimos encuentros de la Escuela se trató con los animadores de las cuencas de los ríos Caquetá y Putumayo sobre la tarea del líder en la comunidad”.
“El objetivo de la Escuela es formar y tener animadores y animadoras que puedan motivar, animar y conducir sus comunidades en la experiencia de fe y también en los procesos comunitarios”, afirma el prelado. Concluye diciendo que “estamos en sintonía con lo que el papa Francisco nos está pidiendo al convocar el Sínodo para la Amazonía, que es buscar caminos para constituir una Iglesia con rostro amazónico”.

Por: Julio Caldeira (Revista Dimensión Misionera)



 

lunes, 25 de junio de 2018

RAQUEL LLORA A SUS HIJOS Y NO QUIERE SER CONSOLADA

“En Ramá se han oído unos quejidos y un amargo lamento: es Raquel que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, pues ya no están” (Jr 31, 15). “Herodes se enojó muchísimo y ordenó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y sus alrededores” (Mt 2,16).
   Estamos en la frontera entre México y Estados Unidos, marcada por el entrecruzarse de sueños y pesadillas. Prevalece la política de la tolerancia cero del gobierno Donald Trump contra los inmigrantes sin documentación en día. En el proceso de selección y de expatriación de los migrantes, familias son separadas con implacable frieza y prepotencia por las autoridades de la mayor economía del mundo. Se privan los niños de la propia familia: el mejor antídoto contra la enfermedad mental y emocional, bien como contra los “descaminos” de vida.Se repite el enojo histórico e insano de los tiranos. 
  
  Se repite la indignación impotente de los súbditos. En este momento, sin embargo, no se trata de tiempos de guerra generalizada, y sin de paz. Como se el propio progreso, desarrollado por la tecnología de punta, tornase más empedernido el corazón de los poderosos. De un lado, los padres con el corazón sangrando, privados de sus hijos menores y obligados a retornar a su país de origen; de otro, el llanto y el lamento de los niños, dejados solos, enjaulados y abandonados en manos de extraños. Se reduce a escombros una esperanza cosida lentamente y largamente por toda la familia.
  Es innecesario recordar que la política migratoria de Estados Unidos consiste en una extrema violación de los derechos humanos. Bien más que esto: se impide al niño el derecho sagrado de convivir en el interior de la familia en la cual vino al mundo; esto equivale el privar una flor de crecer y desarrollarse en su propio jardín.
  Todo eso en la cuna donde surgieron los ideales de democracia, promovido por los portavoces del régimen con pretensiones de modernidad…¡Se no bastasen las guerras-frías con sus sombras y amenazas! En el plural, porque a la guerra-fría político-ideológica de los años 1945-1970, sigue la guerra-fría comercial de nuestros días. De pasaje, ¿¡cuál de las dos será más letal en términos de víctimas humanas?! Combinados, el conflicto comercial y el endurecimiento de la legislación migratoria hablan fuerte en nombre de un nacionalismo que parecía muerto y sepultado en plena era de la economía mundial. Pero el fantasma del miedo no da tregua: se alza con la fuerza de los débiles, que es la venganza y la violencia. De la misma manera que el rey Herodes cuando se ve amenazado y asustando por cualquier concurrente que cruce su camino de poder y arrogancia. ¡Es urgente extirpar por la raíz!Las imágenes son chocantes, parecen irreales, “inverdaderas”, elaboradas para una exótica película de ficción. Nos quedamos preguntando: ¿serán residuos macabros provenidos de las cenizas de los campos de concentración nazi? ¡Cómo se los menores emergieran y se alzaran del sueño de muerte para denunciar todo tipo de tiranía en nombre de la raza, pueblo, nación, religión o ideología!
  Los tiranos, sin embargo, tienen techo de vidrio y pies de barro. La historia se encarga de reducirlos a pedazos y cenizas. El más grave es que cuando el imperio tumba bajo la propia prepotencia, sepulta consigo una serie de satélites que les son sometidos. Las ruinas de una imperio barre todo el territorio subordinado.
Por: P. Alfredo J. Gonçalves, cs, de Roma (http://www.jubileusul.org.br/nota/5190)
Traducción: Revista Dimensión Misionera

lunes, 18 de junio de 2018

IGLESIA DE COLOMBIA ENVÍA MISIONERO PARA ÁFRICA

El 16 de junio, en Soracá (Boyacá), se realizó la celebración de envío misionero del P. Robinson Nope para Tanzania, África.

La celebración eucarística, presidida por Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo de Tunja, y concelebrada por sacerdotes diocesanos de Tunja, de otras diócesis y congregaciones, tuvo la participación de religiosos y religiosas, seminaristas, laicos misioneros y fieles de la parroquia de Soracá y de la región.
Muy emocionado, el P. Robinson comparte que siempre sintió el llamado a ser misionero ad gentes: “Desde el bachillerato sentí el llamado de Dios y decidí ingresar a la comunidad de los misioneros de la Esperanza con el deseo de llevar el Evangelio más allá de las fronteras. Así inicié el camino de formación para la misión y fui ordenado el pasado 25 de noviembre de 2017. Ahora tengo la expectativa de ir a Tanzania para aprender mucho de las personas y de su cultura, bien como de hacer una buena labor misionera guiada por Dios y sirviendo al pueblo de allí”.
Concluyendo el curso de “Misión Ad Gentes”, organizado por el departamento de misiones de la Conferencia Episcopal de Colombia, él partirá a mediados de julio como sacerdote asociado a los Misioneros de la Consolata, congregación fundada por el beato José Allamano el 1901 y con presencia misionera en Tanzania desde 1919.
Mons. Luis Augusto Castro dice que el envío del P. Robinson debe motivarnos a trabajar por la misión ad gentes: “Este envío es un signo de que tenemos que volver aquí en Colombia y en toda América Latina a dirigir nuestra mirada más allá de las fronteras del continente. Por eso ese despliegue a un envío es una invitación para que todos entendamos que no basta que nos encerremos en nuestro país y en nuestros problemas, sino que miremos con generosidad a aportar también en otros pueblos y culturas, en otras iglesias, con este sentido de hermandad que nos debe caracterizar como católicos”.
P. Robinson Nope, Misionero de la Esperanza
El P. Robinson Nope nació y creció en Tunja, y pertenece a la comunidad de los misioneros de la Esperanza, joven asociación clerical de derecho diocesano fundada en 2005 por el P. Álvaro Puerta, sacerdote de la arquidiócesis de Tunja, que en 1993 ya había fundado las misioneras de la Esperanza.
“Los misioneros de la Esperanza nacieron el 27 de enero de 2005, bajo inspiración del P. Álvaro de Jesús Puerta Herrera con el consentimiento de Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, para brindarle a la Iglesia misionera jóvenes con deseo de llevar el Evangelio hacia los lugares apartados. Nuestro carisma principal es la misión ad gentes con la opción fundamental sobre los indígenas, campesinos y afroamericanos. Estamos conformados, hasta el momento, por seis sacerdotes y varios jóvenes en formación, dispuestos y alegres en llevar el Evangelio a los lugares más apartados”, comparte el P. Camilo Andrés Gómez, misionero de la Esperanza que trabaja en La Chorrera, Amazonas.
Acerca del envío del primer misionero a otro continente afirma que “es una alegría para nuestra comunidad, que lleva tan poco tiempo de fundada, poder traspasar nuestras fronteras colombianas para ir hacia el continente africano. Tenemos la expectativa de que le vaya muy bien a nuestro hermano P. Robinson; lo estaremos acompañando con nuestras oraciones y contamos que otros misioneros puedan ir a colaborar con esta labor misionera”.
Por: Julio Caldeira (Revista Dimensión Misionera)
Fotos: Cristhian Alarcón (Revista Dimensión Misionera)

martes, 12 de junio de 2018

MISIONEROS COMPARTEN SU ALEGRÍA Y FE EN EL VICARIATO DE PUERTO LEGUÍZAMO-SOLANO

Esta semana (del 2 al 11 de junio), como Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, en la Amazonía putumayense y fronteriza con Perú, hemos vivido un momento de gracia al recibir a 27 misioneros que participan del curso de misión Ad Gentes, organizado por el Centro Nacional Misionero de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).

El equipo estuvo conformado por sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos procedentes de diferentes lugares del país y que llegaron con ánimo misionero y el corazón, deseoso de compartir su experiencia de fe con nuestras comunidades indígenas, campesinas y habitantes de sectores periféricos de Puerto Leguízamo.
Se pretendía poner en el corazón de las personas la alegría del Evangelio. Juntamente con algunos misioneros del Vicariato, los misioneros fueron divididos en 7 equipos misioneros que compartieron con las comunidades de Puerto Alegría, Peñas Blancas, Puerto Refugio, Divino Niño, El Carmen (invasión), La Tagua y con Soplín Vargas (del lado peruano).
Leyendo lo vivido podríamos concluir que se ha vivido una experiencia misionera donde hubo un intercambio: los misioneros fortalecieron su fe y enriquecieron su reflexión misionera; y las comunidades recibieron la Buena Noticia que, con alegría, los misioneros les transmitieron. No queda otra alternativa que darle gracias al Buen Dios por este regalo que nos ha concedido.

Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano

El 21 de febrero de 2013 el papa Benedicto XVI erige el vicariato apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, con territorio desmembrado de los Vicariatos Apostólicos de San Vicente-Puerto Leguízamo y de Leticia. La nueva Jurisdicción fue encomendada a los Misioneros de la Consolata. Además, el Papa me nombró como primer vicario apostólico de Puerto Leguízamo-Solano e obispo titular de Ottocium. El 4 de mayo de 2013, en la catedral Ntra. Sra. del Carmen del municipio de Puerto Leguízamo, tomé posesión canónica del nuevo vicariato.
El Vicariato se encuentra en la amazonía colombiana, en un territorio tri-departamental (parte del Putumayo, Caquetá y Amazonas) y tri-fronterizo (en la frontera entre Colombia, Ecuador y Perú), en una gran extensión de 64.000 km2 y con una población de 46.000 habitantes. En estos 5 años, este que es el más joven Vicariato amazónico, lleva adelante su proyecto misionero en contexto amazónico, fronterizo y desde la diversidad cultural de sus pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos. –
Por: Mons. Joaquín Pinzón, vicario apostólico